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Tel Aviv

Por Claudio Sprejer
Tomé mi birome para zurdos (y no es menor la mención) y decidí escribir. Escribir porque estoy en un día de pleno sol en invierno (¿invierno?) de Tel Aviv. Estoy recostado en una reposera de cara a febo y con el Mediterráneo aplacado, tranquilito tranquilito a mi derecha. Tengo mi termo de agua caliente y el mate a mi izquierda. Mi hija pone en su Spotify un tema de uno de esos grupos nuevos con nombres extraños ("Usted señalemelo"). Ni lo conozco pero me suena a otros que ya escuché, de ritmo cansino, despacito como el momento en el que estoy. La canción habla de agua como la del sonido del mar que estoy escuchando. Por un momento miro mis pies, vaqueteados, ampollados de tanto caminar y entendiendo que me agradecen el estar disfrutando de este airecito de mar. La arena es finita y limpia, veo a los señores pasando el rastrillo con el detector de metales a la tardecita. Los tachitos de tres colores te alientan a no dejar basura en el piso, cada cosa en su lugar porque en la playa hay que reciclar. Identifico por detrás mío, sin necesidad de darme vuelta el sonido de la pelotita de caucho, con el rebote justo ni mucho ni poco cuando pega contra el paletón de plástico. Los Israelíes le pegan furiosos, más bien uno pega y el otro ataja y devuelve a la altura y velocidad justa para que el juego tenga continuidad. Una única señora se mete en el agua. El agua sí debe ser  con temperatura de invierno preparada sólo para los valientes y para los surfers, pero tan planchado está el mar  que es todo para esa señora, ella es ahora la dueña del Mediterráneo.
Viene un chico y muy gentilmente me dice que tenemos que pagar. El sueño de la gratuidad terminó. Cual Beduinos en el desierto iniciamos nuestra retirada hasta encontrar otro lugar, alguno en el que no nos puedan echar por ser viajantes con moneda devaluada. 
Es un momentito feliz, como en la oda al día feliz de Neruda, y porque de pronto se me ocurre que no sólo es cuestión de volcar las angustias en el papel.
Mesa fuera de sistema para israelíes fuera de sistema

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